Los gobiernos estadounidenses, apoyados por empresas cinematográficas y televisivas, así como varios medios de difusión han promovido desde siempre que el supuesto modo de vida en su país es el mejor y más óptimo en el mundo entero, ya que, mediante películas, series de televisión, así como revistas y cuentos se pintan como los salvadores del mundo y de que sus ciudadanos son los que viven mejor.
El problema es que en México haya personas que crean a pie juntillas que, por ejemplo, en temporadas navideñas todas las casas estén adornadas como la de la película Mi pobre angelito y de que todas las casas cuentan con alberca y amplios jardines y que ahora con las redes sociales han salido videos de gente que vive en las calles ya sea en casas de campaña o en la vil banqueta digan que son noticias falsas.
Como la mayoría de los mexicanos tenemos amigos, conocidos y familiares que viven en los Estados Unidos de Norteamérica, nos hemos dado cuenta por medio de estas personas que sí son ciertas las imágenes en donde se miran a infinidad de personas que así se están pasando su vida viviendo en las calles, en donde se ve que la mayoría de esta gente no se encuentra en buenas condiciones de salud, pues algunas de ellas están en poses muy extrañas, posiciones corporales que, según se ha documentado, son por secuelas de ingerir fuertes dosis de drogas y estupefacientes de varios tipos, algunas de estas substancias hasta letales.
Sin embargo, ya desde los años 70 del siglo pasado en varios medios de información se daban noticias de que había muchas personas viviendo en las alcantarillas, sobre todo en ciudades como Nueva York y San Francisco, aunque en esta última ciudad todavía se decía que eran los rescoldos de la etapa hippie, ciudad del estado de California en donde se concentró más la convivencia de los también llamados como niños flor, quienes acampaban en donde fuera posible, tanto en las calles como en campiñas, parques y jardines.
En cuanto a Nueva York, se decía que mucha gente vivía no nada más dentro de las alcantarillas, sino que también bajo puentes viales y dentro de túneles algunos de estos ya abandonados o en desuso del paso vehicular; se hablaba en aquel entonces de que ahí se aglomeraban hasta familias enteras.
Tal vez por esto, después del triunfo de la revolución cubana a los gobiernos gringos no les cayó nada bien de que en Cuba la bella ya no hubiera gente durmiendo en las calles; que vivieran en situaciones precarias la mayoría de los cubanos, tal vez, pero más les dolió a los estadounidenses cuando se afirmó y comprobó que en gran parte del mundo millones de niños dormían en las calles, pero que ninguno de ellos era cubano, pues todo cubano tenía un techo bajo el cual dormir y descansar, aunque fuera un techo de paja.
Así que, hoy en día, gracias a las redes sociales, se ha develado cada día más que no todo es miel sobre hojuelas en los Estados Unidos, pues cada día se comprueba más y más que ese país al norte de México ya está en una clara decadencia; de ahí sus patadas de ahogado poniéndose en contra de la mayor parte de los países con el único fin que le queda a esa nación que alguna vez se creyó la más poderosa del planeta, con el único poder que le queda y que es con el que se ha mantenido desde siempre: su poder de armamento.
Queda claro que lo único que ha mantenido más o menos en pie a los Estados Unidos es la fabricación y venta de armas, de ahí que siga promoviendo guerras fratricidas en varios países para venderles sus armas a uno y otro bando o promoviéndolas entre países vecinos sin importarle a los gobiernos gringos ni a sus armamentistas la enorme cantidad de muertos que esto genera; tal vez aplicando aquella frase tan conocida de si algo sobra en el mundo es gente, por lo que posiblemente también estén detrás del surgimiento de enfermedades supuestamente ya erradicadas o creando otras nuevas con virus producidos químicamente.
Y a propósito de la fabricación de armas y que es ahora la base de supervivencia de los Estados Unidos, posiblemente quede en saco roto la petición de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo al actual gobierno estadounidense de que haga lo posible el tráfico de armas ilegales que ingresan a nuestro país y de las que se surten principalmente los grupos delictivos, sobre todo los que se conocen como delincuencia organizada y que se supone son los principales proveedores de drogas hacia ese país del norte, algo que no le convendría a quienes fabrican las armas.
Sea pues. Vale.